Despedida y ¿cierre?

"Despedida y cierre va la vuelta en la rutinaLleva lo que tengo, lo que fui y lo que soyNo me dan los brazos para abrirlos, llevan miedoMi cuerpo se estrecha siguiendo a mi corazón"

(Despedida y cierre, Vanesa Martín)

Diciembre ha llegado y, con él, el final del cuatrimestre. Mire usted que parecía lejano este día, pero los escasos cuatro meses que nos separaban de él ya se han esfumado y con ellos decenas de clases de Movimientos Literarios, una asignatura para la que he (hemos) tenido que trabajar mucho.

Esta asignatura fue la culpable de varias noches en vela (consecuencias de ser un búho) y de mucho pelo caído (se llama estrés). Pero también fue la culpable de muchos momentos bonitos y de grandes descubrimientos. 

Libros que pensé que no me gustarían (Hamlet, Doña Pepita) me terminaron gustando y libros que creí que serían intrascendentales (la Brevísima de De las Casas y El idiota) terminaron marcando un antes y un después en mi vida. 

En definitiva, Movimientos Literarios me ha abierto las puertas de un mundo literario más maduro, en el que ya me veo con capacidades intelectuales de estar.

Aprovecho, mis respetados lectores, para disculparme por la calidad de estas últimas entradas: son fruto del delirio de una mente desquiciada a causa de los exámenes universitarios. 

Después de tantas dedicatorias, queridos lectores, toca la suya. ¡Gracias por su apoyo! 

No merecéis (permítanme que les tuteé) este accidentado y prematuro final. De igual modo que yo no merezco dejar de hacer algo que me hace tan feliz: escribir sobre lo que leo (dos de mis pasiones).

Entonces, me pregunto, ¿quién ha dicho que esto tenga que ser un final?

Me complace informarles de que la aventura no ha hecho más que empezar. Mulieris litterae abandona su carácter académico para dar el salto al mundo "normal" (como si hubiera algo normal). 

Mi querida Guadalupe ha despertado un monstruo. Necesito más: necesito nutrirme, tengo sed de conocimientos, de libros. 

Necesito más Dostoievski, más De las Casas, más Galdós y más Shakespeare.

Necesito probar a Platón, Aristóteles (su Retórica me mira de reojo en la estantería), Virgilio (su Eneida se quedó esperándome en mi escritorio de Asturias), Ovidio (necesito cerrar mi etapa de bachiller con sus Metamorfosis), Lucano, Maquiavelo (de una vez por todas), Tolstoi, Zola, Pardo Bazán y un largo etcétera de clásicos.

También habrá autores contemporáneos como Santiago Posteguillo y Luis Zueco, que llegarán en un futuro cercano; Roma soy yo y El tablero de la reina reposan sobre mi cama de Asturias para que, nada más que llegue este viernes, les pueda hincar el diente. 

No me centraré tampoco exclusivamente en novelas históricas. También llegarán ensayos de crítica política y quién sabe si novela romántica.

Próximamente, se irán viendo obras en este blog. ¡Suscríbete para no perderte ninguna! También puedes visitar mi perfil de X (Twitter), @AnaCorte_9, para estar enterado de las novedades, allí iré comunicando las decisiones que afectan al blog (a la par de mis delirios).

Eso sí, por 2023, Mulieris litterae se acaba. Después de este intenso comienzo de la etapa universitaria, esta humilde escritora necesita un descanso. 

Pero, en enero de 2024 ¡volveremos a la carga! Parte de mi descanso será leer esas obras que tuve que dejar apartadas en septiembre y que leeré sin prisa desde la calidez del hogar, un vino tinto y la ausencia de horarios. Haré su correspondiente entrada tranquilamente con la férrea promesa de que el 8 de enero a las 20:00 se publicará una entrada nueva de una obra aún por concretar.

¡Seguiremos dando guerra! ¡Bienvenidos a la verdadera explosión de Mulieris Litterae! Seguiré demostrando que la literatura puede ser muchas cosas, pero aburrida no. La aventura comienza aquí. 

FELIZ NAVIDAD Y FELIZ AÑO NUEVO. Recuerden que en 2024 volveremos más fuertes ;).

Con cariño, Ana Corte, autora de Mulieris Litterae.



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